lunes, 1 de noviembre de 2010

para ser considerado monstruo
debía nacer y morir todos los días

mojar con pinceladas de hielo
la sonrisa del amor
rasgarse el cuello
con el arco de un violín famoso
intimar con la desesperación
cuando todo es imposible

y

pensar
en por qué leer poemas
al reparo del soplo

de una vida que asfixia

domingo, 31 de octubre de 2010

dame
un mundo
donde yo quepa sin excepciones

me cansé
del aire

de cómo pudre
todo lo de afuera

sábado, 23 de octubre de 2010

I
"Son eras sobre eras, y tiempos tras tiempos, y no hay más que andar por la circunferencia de un círculo que tiene la verdad en el punto que está en el centro." (Fernando Pessoa)

Al cambiar mi caligrafía sentí que
mi ropa se aflojaba, que las palabras
fluían más tranquilas
entre caracteres redondeados,
entre panzas,
y me vi
perdido.
Cuando las letras se estiraban
me obligaban a desperezarme,
como si por fuera del círculo
yo hubiera estado durmiendo.

II
luego lo curvo mejoró mi pulso
como si la recta significara
mi fragilidad, si la panza
ausente
me quisiera traer a la vida,
ese círculo.

III
no me acostumbro.
para estos viajes se necesita un coraje
que nadie me supo enseñar con su ejemplo.
Pregunté: ¿existe?
No sabía si alguien podría contestar,
no estaba seguro de que alguien más respirara.
Escribía con los ojos cerrados.

IV
nada me detendría la ortografía estaba conmigo la gramática era un invento bien asimilado la ruptura ya había sido hecha antes por mí sin querer y no me arrepentía de absolutamente nada.

V
"ruego a los caminantes pero nunca regresan" (Marcelo Carnero)
"Las ramas de la bóveda se comban sobre las esperanzas de nuestras plegarias; cuando éstas callan, aquéllas pierden sus frutos." (Emil Cioran)

Aunque no vuelvan, como sabe uno de ellos
no me resigno a abandonar el rezo.
No puedo dejar uno de esos árboles vacío.

VI
"profundidad amiga de la rosa
calma la rosa altura de la rosa" (Jacobo Fijman)

Ni siquiera la mística separa al oscuro de Éfeso de mi querido y desconocido Jacobo. Ambos notaron que los extremos eran la rosa misma, pero ninguno lo dijo.

VII
"But were some child of yours alive that time,
You should live twice, in it and in my rhyme." (William Shakespeare

¿Han tocado mis manos algo que no fuera literatura?
Sí.

Mi cuerpo,
otros,
y el vacío
(y los sueños).

viernes, 22 de octubre de 2010

al costado del universo
un alma gime
desconcertada por
tanto mutismo
(Marcelo Faure)

el presente roto,
sentido como el anillo ausente
de la mano fantasma perdida en la guerra
pide conciencia:
sentimiento de estar ahí,
auxilio,
como todo lo que falta
y podría caber
entre dos cuerpos.
No seas estúpido.
Nadie,
nadie, inventa la distancia
para acercarse.
Ni siquiera vas a poder
soñar con eso.

lunes, 18 de octubre de 2010

Internet logra que los que podrían ser místicos, chateando, no pasen nunca de la potencia al acto.

jueves, 14 de octubre de 2010

El joven habló.
-Oiga, viejo detestable, tengo muchas objeciones contra usted tras leer su libro.
A lo que el anciano, tranquilo, dio una respuesta.
-Eres necio aún. Al leer mi libro, ¿no sentiste ninguna objeción contra vos mismo?
El joven no vaciló mucho.
-Fueron muchas más las que sentí contra usted. Frente a semejante cantidad, las dos o tres que me atacaron resultan insignificantes.
-Entonces lo logré -dijo, casi sin darle tiempo a terminar su frase. -Esas dos o tres son las únicas posibles. A mí nadie me puede hacer objeciones.
Entonces desapareció, dejando al otro solo, en un campamento de sombras*.

*las cursivas pertenecen al poema Sudamericanos, de Juan Gelman.

martes, 12 de octubre de 2010

Amor,
enseñame
a culparte.

viernes, 1 de octubre de 2010

Todo lo que hicimos fue caminar boca abajo en un río llevando la almohada entre los dientes, mordiendo un sueño hasta que se hiciera realidad en tu cuerpo, o eso creíamos (nos contaron que te veías tan bien cuando no veías que te estaban viendo).
Y así cumplimos años, soplamos tarde la dinamita del festejo y la casa voló. Quisimos caminar sobre algo que se llamaba agujero. Hasta hoy no sé qué esperábamos entonces.
Este día tropieza con nosotros, se tira de espaldas encima nuestro a ver si lo sostenemos, cosa que no pasa. Dejamos que todo se vaya. Si la muerte está en alguna de las cartas del naipe, no merece la pena barajar. Nos queda el ajedrez, la ebriedad, las partes de la cara, para seguir apostando. Es el juego lo que no puede terminar mientras escribamos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

El obstáculo más grande no era
la dificultad de uno frente al dolor
en el tránsito hacia alguna otra cosa
sino la dificultad del otro
para salvarse.

lunes, 27 de septiembre de 2010

...también dedicado con exageración a Ana

Entre vos y yo bajo la lluvia
no cabía ni una gota. El viento
nunca notó el frío que estaba moviendo.
Chocaba contra nuestra piel pensativa
que no sintió que el viento hacía su trabajo.

No sé si hoy caminamos
como si no hubiera pasado nada.
Tengo mis dudas
guardadas
en un libro que te regalaría.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Para eso hay consuelo, pero no lo quiero. Prefiero cerrar esa pérdida con un dolor. Mirar ese momento en retrospectiva y decir Ah, ya te lloré; y punto. Tirar un horizonte a la basura y comprar otro límite a un traficante.

lunes, 20 de septiembre de 2010

¿Cómo llorar sin llorarle a alguien? Incluso, ¿cómo llorar para que alguien no lo sepa, para esconder el llanto ante ese quién que nos sustrae de la intención comunicativa? ¿Llorar es fuerte, tragicómico, patético, despreciable? Sea gritar entonces. -¡Gritar! ¡Gritar!- El grito cabe en cualquier sitio. Podemos ponerlo donde se nos antoje -es pensable que quepa en cualquier espacio nuevo que abramos. Así como nos es dado gritar -mediante la gracia también adquirimos la ferocidad; voluntad...-, no tenemos restricciones a la hora de continuar su flujo. Quería opciones, ahí están. ¿Más? Si digo que para mí el diálogo tiene por función abrir posibilidades y nunca cerrarlas, salvo que se trate de consolidar una opción que clausure la vitalidad nuestra, ¿hablamos? ¡No he definido el diálogo! ¡Solamente hice una consideración sobre la utilidad del mismo, y no creo que todo sea utilidad!
En momentos de olvido, de calmo olvido, el grito cae en lo pasado y tapado. ¡Un rugido inaudito en apariencia! ¡Todo susurro! ¡Qué asco!
Y la historia se repite. El trans-géneros en el cuerpalma y el trans-géneros en papel. ¿Por qué seguir hablando solos? Porque alguien nos escucha.
Agrego: yo es muchos. Cada palabra es emitida-recibida por mis distintos. Lo que querría saber es cómo tratar en simultáneo a los habitantes de mí que habito. ¡Con las ganas que tengo de leerte...!

jueves, 16 de septiembre de 2010

-Sí, está por ahí, moviendo algunas cosas, dejando otras quietas -afirmó sonriente.
-No me digas que creés en Dios. No te creo, no hacés nada pensando que existe -contestó su amigo, ateo feroz.
-No esperes verme así. Solamente le agradezco cuando estoy solo -le dio la mano y siguió caminando sin el otro.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Primero que nada, escribí el adjetivo; dudé. ¿Qué estaba haciendo? Fiel al idioma, lo golpeé con el codo derecho y puse en su lugar el sustantivo.
Lo monstruoso dejó lugar al cielo monstruoso. Las palabras en ese orden lo decían, estaba dentro del castellano una vez más, aunque pensara al revés.

domingo, 12 de septiembre de 2010

(Engañando la ausencia mediante un título)

Avanzando en el descreimiento -torpe- de verdades ajenas, por ser verdades, siento en mí la fecundidad de intuiciones de las que anteriormente sentía carecer. ¿Puede que todo se trate de sentimientos sin lugar de origen? Claro que sí, puesto que esa es otra intuición: que el sentimiento es el origen.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Si la perspectiva de la distancia es la que clarifica, o incluso si permite el conocimiento, bien podría darse que al mutilarme notara que siempre fui un canguro u otra bestia y no este humano que pareciera que soy. ¿Y si al perder una de mis partes fuera la cola de una lagartija, tal y como dijo mi amigo Pessoa?

viernes, 10 de septiembre de 2010

Se dirá que en el amor la posición de las manos habla. Quien las cierre tendrá un puño y se permitirá golpear porque sí, como si las yemas de mi mano no debieran conocer mis palmas. Manteniéndolas abiertas y con el dorso hacia abajo espero la caída del regalo del mesías, y dejo que te vayas volando si alguna vez te tuve ahí guardada. El juego de los cuerpos sin salida posible no es juego, es jaula.
Había un sabor de labios que tensaba la cuerda del arco con el que cazaba liebres cada mañana. Solía pasar la lengua sobre esa parte crucial de su arma. Pensaba que muy bien podría dejarse arrojar como una flecha.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

De repente su cola empezó a darle arcadas: sacó de su boca su extremo opuesto. La serpiente rompió el círculo, el yo.
La pisaron.

lunes, 6 de septiembre de 2010

-Si ella no respira, entonces yo tampoco -dijo desde el borde del edificio y caminó su último paso.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La distancia es eso que vive entre el beso imaginado y el par visto de labios rojos, entre la boca sedienta y la fuente de su lengua, sexo y lágrima uno a cada lado de la frazada.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Una fuga a través de la existencia
mil cuerpos para no morir.
(Miguel Ángel Bustos)

Olvida.
Volveremos a amar contra la muerte.
(Miguel Ángel Bustos)


Le dijimos al amor: ¡vuela, pronto te quitaremos las plumas!
Pasamos años, horas, sin mirarlo, confiados, lo haría. Creció nuestro árbol, los otoños se llevaron el calor de las hojas y en invierno nevó, un invierno nevó. Era hora.
Desplumamos el amor sin avisarle, como quien recibe la espalda que le dan. Arrancábamos cabitos blancos, pelitos negros manchados de sangre, bordes de ala tibia tironeamos. Cada quien tiene su tarea, pero no cualquiera desnuda al amor sin moverlo de su lugar como nosotros, maestros de nuestro arte.
Cuando finalmente cayó retorciéndose de dolor notamos que había una sola huella bajo cada pie. Había estado siempre ahí. Nunca voló, nunca.
Creíamos tan firmemente que era el momento adecuado, que no nos apurábamos...
Dibujo un hombre que me mira de frente.

El espejo sale de mí,
me incita al crimen.

Decime por favor,
¿por qué le faltan los ojos?

jueves, 2 de septiembre de 2010

1
Veo a la mujer
cuyo sí mantiene anudada su corbata
negándome el acceso al escote.

2
Veo el manicomio
esperándome cada día
entre mi casa y la universidad.

3
Veo
no puedo cerrar los ojos.

Necesito una respuesta
cuya única fuente posible
es el insomnio.
 

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