viernes, 10 de septiembre de 2010

Se dirá que en el amor la posición de las manos habla. Quien las cierre tendrá un puño y se permitirá golpear porque sí, como si las yemas de mi mano no debieran conocer mis palmas. Manteniéndolas abiertas y con el dorso hacia abajo espero la caída del regalo del mesías, y dejo que te vayas volando si alguna vez te tuve ahí guardada. El juego de los cuerpos sin salida posible no es juego, es jaula.

6 comentarios:

Gabriela Carrión dijo...

"abrí las manos y estabas"

franco dijo...

Uffff, no había pensado en eso! Es más, eso que decís podría ser una continuación de esto con su toque trágico...
Gracias por tu lectura!

Gabriela Carrión dijo...

Y mirá lo que acabo de encontrar

"Ven a buscar el agua del esplendor
sepultada en mi mano"

Olga Orozco

V a v o dijo...

Paso y recuerdo que al parecer el recordante es el primer resorte en resugir (o regurgitar):

"Pasa la mañana y no viene la tarde.
Y el corazón se me cierra,
como una mano sin nadie, el corazón se me cierra."
Scorza.

franco dijo...

Me han hecho sentir la compañía viva de ustedes dos y la de muertos gigantes como Olga y Manuel. No puedo pedir más.

franco dijo...

Mi querido Pessoa decía que "ser poeta es mi manera de estar solo". ¿Alguien lo es de otra manera? Pero, ¿no es lindo el encuentro que se lleva a cabo después de leer unos versos?

 

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