domingo, 9 de mayo de 2010

La línea que separa cada cosa se puede tocar,
mas nadie la ha visto.
Es un grito que fabrica sueños,
lo que se olvida o padece por conocerse.
Con esa linea dibujó il Caravaggio los dedos del incrédulo,
que entraban,
buscando.
De esa linea es la hamaca en la que juega
mi hermano que respiró poco tiempo.
Alcanza para que el poema quiera decir
lo que no puede, esa línea
de fuego,
de esfuerzo por cruzarla, por localizarla,
por preguntarle, por entenderla, por abrazarla,
por sacarla de mi cabeza, por meterte en mi pecho,
porque un presente alegre no pide nada después,
sino que la línea descanse, y, tal vez,
como alguien dijo, que la línea duerma
un rato, como los muertos, es decir
sin
sueño.
La línea es algo que
puede tocar
sin ser tocado.

4 comentarios:

pio dijo...

hay una línea entre vos y yo
se aprende o no a vivir con ella

M dijo...

gigantescamente lindo...

franco dijo...

Pio: sí, principio de no contradicción.

Mati: gracias :) en este post no peleamos finalmente.

M dijo...

es que al fin hiciste algo como la gente (chiste malo)

 

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