lunes, 28 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
mi perfume es azul
y cuando toca un cuerpo
siempre sale sangre roja
tengo tinta en la calavera
que deja manchitas
si miro para otro lado
y alguien como yo se da cuenta
salen bestias de mi intimidad
sólo a veces
se trata de amaneceres acostado de frío
en los que el espejo se mira
en mis párpados que tienen húmedo el reboque
dijiste “tu corazón no me preguntó”
yo había dicho “mi
latido
esperaba
respuesta”
domingo, 20 de junio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
Disparo entre la gente una mirada que en lo que no dice revela el engaño. Una perdición tatuada de sucedáneos, un recibir que pesteañea con un costillar que vio cómo la moral no arrojaba la primera piedra, una necesidad urgente de consuelo llena de rezos cuyo destinatario bien podría no existir, y ahí está el riesgo. Un color que acelera la noche y fastidia a los restos de la familia quizás más que un muerto, porque de este no esperan nada.
En definitiva, una afirmación que tras recibir un rechazo por el bien acudió al mal y se mantiene firme ahí.
martes, 15 de junio de 2010
domingo, 13 de junio de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Engaños.
Hay dos clases de engaño propias del ser humano: la mentira y el arrepentimiento. Mientras la primera consiste en alterar la realidad mediante palabras; la segunda, en dejar que la realidad se imponga sobre nuestras palabras.
Gracias por decirlo. La violencia que implica pensar en que alguien "me arranca" las palabras de la boca queda totalmente justificada por el hecho de dejar de tenerlas adentro martillándome pellejos con clavos contra la realidad. Ahora que salió la carne interior tiene menos amenazas.
miércoles, 9 de junio de 2010
Si no sientes que el mar puede servirte de seudónimo,
es que no has experimentado nunca ni un instante de soledad.
(Emil Cioran)
I
Si por acumulación de impotencia cargara contra el mar armado solamente de puños, y golpeara, y terminara por desangrarme de los golpes, antes de eso, intentaría agarrar cada gota que saltara de cada chapuzón y arrojarla contra mis ojos para que vieran por qué lo hago.
II
Si me dijeran por qué sitios pasó el agua que hoy llueve, cada gota parecería más grande, como más llamando a pedirle un abrazo, aunque pudiera ahogar.
III
Empezar a nadar en línea recta, condenarse a la misma dirección, y, de repente, parir una curva, dar a luz a una curvatura uniforme que se cierre en una cruz. Geometría metafísica flotante.
IV
En el cántaro que formo con el gesto de mis manos pongo mi cuerpo como ofrenda. Duermo entre mis anillos, acurrucado en mí, todavía no tomado.
martes, 8 de junio de 2010
yo, más cerca de mí mismo;
afuera tú, hacia la tierra,
yo hacia adentro, al infinito.
(Juan Ramón Jiménez)
El orden de los dolores no aletea el producto llamado cárcel, aunque la intriga era una lanza que crecía desde el piso debajo de sus pies. Sabía perfectamente lo que estaba por pasar.
Antes de ser incomprendido, salió volando.
Después, fue incomprendido.
domingo, 6 de junio de 2010
Es de noche, se llenó el estante de las horas del día, no cabe ningún animal.
Dice Sol-Salida: adiós, ha muerto un niño. Su cuerpo es tan pequeño… lo queríamos mayor para fertilizar más, para tener más cenizas.
Corrimos las hojas de una revista sin parar. Nada nos importa del contenido. Necesitábamos sentir que dependía de nosotros el frente y el revés de algo.
Dice Cable-Pájaro-Nexo: adiós, ha muerto un niño. Quedan sus pies marcados en el piso, el registro del tamaño que fue, cambiante, y ahora tiene el peso del nacimiento tapándole los pulmones.
Dice el Ala-Crecimiento: mi quietud es caída. Agítenme como una mano que está siendo mordida por un perro alto como un ombú.
Tanto especial perdiendo el tiempo. Dije especial pensando en alguien, perdiendo pensando en hoy y tiempo con una aguja clavada en el Caravaggio.
Dice Huella-Pasado: todo lo anterior es aguja, toda aguja se hizo antes de ser clavada. Darse vuelta es masoquismo consentido.
miércoles, 2 de junio de 2010
Era selva. Lo transitable tenía dos raíces, o tres. La primera, lo que se hacía transitable a fuerza de quebraduras de ramas que dejarían de ver la luz que sus hojas transformarían en vida, rotura de verdor para paso, empero, enclenque. La segunda era seguir por el camino que los animales ya habían hecho para su propio traslado, incluídas las emboscadas: "por acá es seguro", gritaban los osos desde atrás de los rugidos, las melenas y las piedras. La tercera no podía comunicarse, y hubo quien negó su existencia, pero, casualmente, se trataba de alguien muy avezado en su arte, en la inexistenciación de todo lo que servía para sentir caliente el cuero del cuerpo, por lo que pasaremos a ignorarlo desde la más insigne solemnidad, por motivos didácticos y por amor a la vida.
Es la selva. Este manuscrito es su manual de instrucciones. Todo este pullover de árboles que parece tejido por mi abuela es, hoy, un mapa del tesoro con dos cruces, los mencionados vos y yo, el ángel por delante.
Este ritual no puede tener un sacrificio humano, quedamos tan pocos... ¡pero, alerta! Puedo hacer cualquier cosa con una máscara y casi cualquier cosa sin una máscara. Por esto, sugeriría un cambio drástico. Como el golpe de una puerta en medio de la oscuridad cuando acabás de despertarte con una lucidez escalofriante. Te espero con un cuchillo abajo de la almohada, para cortar la noche -que no era la selva- al medio y ver si sangra, y si estás en esa sangre.
sábado, 29 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Hoy lloré al leerte. Sentí que eran mis lágrimas sobre el papel y que las letras salían de mis ojos con tristeza (¡eran las manos del pintor dibujándose a sí mismas, eran las figuras imposibles!). Decía yemas, puente, río y conocerte. Eso es lo importante.
Sonríe perfectamente con el cuerpo hipnotizado: el infierno está adentro.
El muerto devuelve el favor mediante la palabra.
Incendié todas las creencias y no alcanzó con ese fuego. Seguí teniendo frío.
Así quedamos,
como una sombra
pegada a la pared que se cayó.
Lo supe al contemplar la escena en la que estaban llorando miientras miraban sus dientecitos en tu plato, como adornado con granos blancos de maíz, llenos de calcio y esmalte. No abrían la boca, lo tenían prohibido.
Les habías dicho que si lo hacían les arrancarías los dedos de los pies.
No me animo a denunciarte. Tengo miedo.
Quería matar el silencio que había matado ya a muchos miembros de su familia. Retorcerle el cuello de un grito. Arrancarle el poder asesino tirándose al piso desde arriba de la mesa en la que le pisotearía la comida. Matar al silencio quería. Antes de que fuera demasiado tarde.
Eran fríos los huesos del fantasma. Estar rodeados de algo invisible los congelaba, señores. Como todo hielo, al tropezar se partieron todos. El fantasma se derritió. Es un charco de sangre.
Se me aparece ante los ojos la cara de quien creo que quiero ver las piernas desnudas. ¿Qué está pasando?
Pizarrón de luz: mis letras solamente hacen sombra. Mis ojos no ven en la oscuridad. No puedo saber lo que digo cuando escribo sobre ese cuerpo brillante.
jueves, 27 de mayo de 2010
Alguien me mira a través de mis ojos y grita con mi voz en la puerta de entrada a mis oídos. Quiero tocarlo y siento que me toco. Me toca y siento que muero, que recuerdo. Doy el primer paso: le hablo, son mis palabras las que escucho y a la vez lo que no entiendo. ¿Es la primera vez que esto me pasa, que esto me pasa, que esto me pasa? Hago lugar con las manos entre cada intento de paz, es decir acomodo la almohada silenciosa que protege los términos de romperse entre sí, me acuesto con un presentimiento de ya saber lo que sucede.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Llamo, busco al tanteo en la oscuridad.
No me vayan a haber dejado solo,
y el único recluso sea yo.
(César Vallejo)
Miércoles, 10:00hs
Veo por el ojo de la cerradura que la muerte frena su auto frente a mi casa y deja parte de su equipaje al pie de mi puerta.23:00hs
Todavía no vuelve nadie de mi familia. Me preocupa casi cualquier relación posible entre los hechos que ocurrieron hoy. Dijeron que vendrían a almorzar.
