miércoles, 20 de mayo de 2009

No recuerdo el día
o sea que te amé ayer
La distancia se me mete en la aorta y es
como tener la espalda ancha
miles de kilómetros de ancha
y no poder girar para verte

viernes, 15 de mayo de 2009

Nadie conoce de qué color es
el país al que mi nombre quiere escapar
Unos duelen
Otros matan
Mi nombre quiere huir
-¿Cuánto importa que se vaya?
-Nada.

jueves, 14 de mayo de 2009

Pero yo quería darte
dos besos:

uno arriba
y uno abajo de la cintura.

domingo, 10 de mayo de 2009

Se amaban mucho entre sí, y entre no.
Un diminutivo de la grandeza ilumina las manos
con las que miro el paso del tiempo. No existe una palabra
que le de alas a lo que escribo y
lo aleje aún más de las miserias que cree representar.
¿Maldecir lo bendito? Nunca. No es necesario
sacarse toda la ropa para sentirse desnudo -recordarlo-
y jugar con una bufanda -aclarar el color desgaja la mística-. Es mejor
que no se diga nada -nadie quiere escuchar, y
más vale cumplir con las expectativas de la mayoría si no se quiere
un ejército de enemigos: cumplimos, callamos, y la trompeta de guerra
no suena-. La trompeta de guerra suena
y no se dieron cuenta. No encontrar una plaza no es nada
comparado con perder la oportunidad. No hay por qué sufrir.
La carta que había en el árbol no se cae en otoño como las hojas porque,
por un lado, no es verde -tantas remeras-, y,
por el otro, ya terminando, porque yo no fui quien la dejó ahí arriba. Era
escenografía de Dios. Arreglos en el ambiente para que tengamos temas
de conversación y el silencio no pueda comernos.
¿Dije comernos? Comernos es el cielo que puede estar nublado
-ah, garantía de que el agua vuela además de caer por tus ojos-, pero,
en última instancia, nunca puede haber tantas nubes para taparlo todo.
Desde un costado, el asunto queda totalmente descubierto.
¿Lo mejor que puede pasar? Que nadie bordee la nube.
No me molesta ni en lo más mínimo esconderlo,
me revienta que investiguen. Está claro.

viernes, 8 de mayo de 2009

¿Dónde se esconde la forma de lo que quiero decir?

sábado, 2 de mayo de 2009

La calle mientras habla calla, es decir, es calle. Callar no es siempre silencio. Callar es acostarse sobre el mundo, ponerse gris y ver cómo te pasan por encima. Como un perro macho que perra, y si la perra suerte lo acompaña, lo acompaña una perra, o dos, o más, según se interprete, considerando que la suerte sería otra. Nadie conoció al paria que lo parió al otro paria, que, mientras paría, era un paria que paría, y no es un juego de palabras.. ¡Qué paria! ¡El paria que mejor paría (a otro paria, dado que cada vez dejan a un costado a más personas, que quedan acostados en la vereda, al costado de la calle, y tienen frío)! De pie ante la gruta gritaron No nos queremos casar, y el eco decía No nos vamos a cazar, eso es verdad. A nadie que genera amor le dicen General, eso es verdad. La locura es cosa de locos, la lobura no es de lobos, la lobura existe y los lobos no. Se juntan esos lobos y son jauría, se juntan personas y contaminan. El único parecido en el sustantivo colectivo es la rima asonante. Queda científicamente demostrado que los los lobos son mejores que el hombre. Como los lobos no existen, según el hombre que escribe, el hombre es lo mejor que hay.

viernes, 24 de abril de 2009

La herida en su espalda es
más grande que la flecha que la hirió.
Yo soy la flecha.

miércoles, 22 de abril de 2009

agarré de la noche tus ojos
la gran cantidad de ojos tuyos
que estaban puestos en la noche hasta que los saqué
dejé todos los del día desparramados por el mundo
para que puedan seguir mirando y no te choques conmigo
en tus viajes por mi sombra
con algunos de la noche hice una canción
ellos cantan y la gente los escucha atentamente
como si fueran parte de un folklore de otro país
fue con una tenaza que los extraje de la noche
el mango de la tenaza era mi dolor
puse otros en una maceta y fueron la mejor planta
no hacía falta que los regaran
vivían llorados y daban flores de colores
unas de un rojo sin ideología
otras verdes desesperanza
blancas sin brillo en resumen
eran tantas y tan colores eran los colores
que se me rompieron los hombros
la fuerza se me partió en un número primo de partes
las hojas de tus ojos crecieron como vos
y acá me tenés
rodeado de vos
callado para vos
tan fácil escaparme como cambiar de tema en el velorio priopio
a quién le importa algo así
si me muero no hay velorio mío
es de los demás
pero tus ojos siguen
me voy y vuelvo loco
en este viaje raro
pasando nota de cómo te estoy perdiendo

domingo, 19 de abril de 2009

me voy a vestir de luto
es un día como cualquier otro
y dicen que el negro combina con todo

hay que ponerse una corbata de hielo
y acomodarse el cuello subsidiario
para darle la mano a alguien que vive de las casualidades

se puede respirar profundo mil incertidumbres
retenerlas en el pecho como si tuviera valor retenerlas
y expulsarlas por obligación del cuerpo que pide más

recomiendan tener el cuidado de atarse bien los cordones
porque pisar esa parte de las zapatillas de la existencia
hace caer al más ducho

haga sus tareas sin pensarse haciéndolas
ese convencimiento irreflexivo está remunerado para usted
para que no se quede sin comprar su ataúd

unos antes y otros después todos terminan durmiendo
tanto en este día de luto como en general
importe o no la poesía

jueves, 16 de abril de 2009

me gustaría dedicárselo a César Vallejo,
pero, la verdad, no sé...

Los dolores se me descoyunturan entre sí
de tantos que son
de tanto enterrarlos bajo historia y no bajo tierra
Se retuercen más que yo adentro mío
desde el desayuno a cualquier hora
hasta la cena del morir de los platos fuertes del día
Sacuden los números del reloj y
anuncian que da igual el orden
proclaman que lo importante son las agujas
que se pueden clavar
porque se puede clavar
No los entiendo
Duelcen en mí los dolores
como si quisieran hacer otra cosa

sábado, 11 de abril de 2009

no era una calle con tu nombre
era mirarte y saber qué camino seguir o
esquivar para que el sol saliera y se
fuera sin pedir permiso
para que alguien adentro mío llore
o enjabonarte en la ducha de la tristeza
para que brille tu brillo en el patio-infierno
y yo lo vea arder

martes, 31 de marzo de 2009

ni la muerte ni la suerte dicen nada
de la relación viceversal
entre tu pelo y mis dedos
o mis dedos entre tu pelo
y tu cara coronando el lado de adentro
de mi cara mientras competían
tus linduras con la necesidad de irme
que ganó

¿y si no te extraño
qué hago?
ni la suerte ni la muerte dicen nada

domingo, 29 de marzo de 2009

La luna y el sol se encontraron un día tras milenios de discordia, y, como reconciliación, acordaron verse un ratito todas las tardes.

sábado, 28 de marzo de 2009

Las nubes son los biombos que el cielo usa para cubrirse cuando se desnuda. En los momentos en que lo vemos, ya está disfrazado.

jueves, 19 de marzo de 2009

a mi abuela
no in memoriam, porque vive,
no confundir

Salí a caminar
con zapatillas y sin medias
qué mal qué mal
me llené los pies de arena

algo podemos hacer
si sacudo mis pies, un arenero,
vos traés los infantes que te gustan
y yo los enveneno

sábado, 14 de marzo de 2009

Perdí una guerra. ¿La puedo volver a encontrar?

miércoles, 11 de marzo de 2009

estaban uno a cada lado
de la pared de Nunca
y lo único que hacían
era contar ladrillos

lunes, 2 de marzo de 2009

en torno a tu boca no hubo cambios
entonces nadie se asombró
nunca pudiste cerrar la boca para dejar de ver
todo lo que ojalá hubieras podido dejar de ver

ahora/ donde sí pasaron tormentas
fue en la cara pero más arriba

entre las pestañas te salían dientes
hacías ruiditos para humedecer los ojos/ tenías
lloros peligrosos sí peligrosos

pensaron condenarte/ no entendían
que mordías con la mirada
que lo tuyo no contagiaría a nadie
que era un dolorcito nada más ser observado
por vos y nadie más/ no creo
que nunca les haya pasado algo así antes

la gente conjura y tu mirada muerde
pero no podés hacer nada contra todos los otros/
son tantos y vos tan poquita y encima no conjurás

cerrá los ojos hacé ruidito y despreocupate/ lo que pase
mientras dormís no importa

sábado, 28 de febrero de 2009

¿Amor propio? No, casi nada me pertenece.

domingo, 22 de febrero de 2009

Roto el silencio, ¿queda verdaderamente algo por romper?

viernes, 20 de febrero de 2009

tu pequeñez miraba con las manos
lo que tus manos no podían tocar

casi de viento los cuerpos desapareciendo

de viento los cuerpos desaparecidos

tu pequeñez y tus manos
mirándose en el aire
entre sí mismas

***

Pero si el viento dijo que se había llevado tu pequeñez mientras dormías,
¿cómo es que te despertaste sabiendo que eras grande,
queriendo aplastar a todos los que aman?

Acabamos de descubrir de la peor manera posible que el viento miente.

Mucho cuidado: también se fueron tus manos,
y sin manos, se sabe,
es más complejo sostener por el esternón a los demás.

martes, 17 de febrero de 2009

¿vale la pena despertarse
a esa hora
de esa manera?

el olor del amor vencido
espantaba a los rufianes
de mi casa y de mi cama
pero no de mis sueños

lunes, 16 de febrero de 2009

Me gusta pensar que no alcancé a tocar tu belleza, que quedó intacta...

sábado, 14 de febrero de 2009

Quiero que se haga de noche
cada vez que alguien muere.
 

Copyright 2010 Con la yema de la lengua.

Theme by WordpressCenter.com.
Blogger Template by Beta Templates.