viernes, 20 de febrero de 2009

tu pequeñez miraba con las manos
lo que tus manos no podían tocar

casi de viento los cuerpos desapareciendo

de viento los cuerpos desaparecidos

tu pequeñez y tus manos
mirándose en el aire
entre sí mismas

***

Pero si el viento dijo que se había llevado tu pequeñez mientras dormías,
¿cómo es que te despertaste sabiendo que eras grande,
queriendo aplastar a todos los que aman?

Acabamos de descubrir de la peor manera posible que el viento miente.

Mucho cuidado: también se fueron tus manos,
y sin manos, se sabe,
es más complejo sostener por el esternón a los demás.

2 comentarios:

María dijo...

(U)
Ah, pequeño Fran amando cosas frágiles y charlando con el viento. Menos mal que escriís. Y deberíamos prohibirte, como comunidad, que usaras otro lenguaje que el poético.

Besos :)

María dijo...

Acabo de notar una cosa: Si ignoro mis propias objeciones y creo por un momento que tanto vos como el Juan tienen razón, entonces me convierto e una irresponsable
***Madre adolescente***
Así que vos serías un poeta con complejo de que no te quisieron acá, y eso explicaría... no sé, muchas cosas.
Pero menos mal que yo siempre tengo razón y el Juan nunca y vos a veces.

 

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