domingo, 27 de julio de 2008

"Cuando luego pasaba por las calles,
las personas decían que había salido de casa
para hacer una cosa que era mucho mayor
que su tamaño y que todos los tamaños."
(José Saramago - La flor más grande del mundo)

Después de verte así de bella sentí que no podría separarme de vos. Durante algunas horas hice lo que pude para que no supieras de mi plan y entonces hablamos y hablamos. Cuando te descuidabas, y yo parecía estar jugando con ese cable que había sobre la mesa, aprovechaba y veía en mi mente la solución a todo. Sabido es que yo debería irme de tu casa en algún momento, entonces la solución estaba en llevarte conmigo. De verte tan pequeña y yo sentirme un grandote torpe e inútil se me ocurrió cargarte entre los pliegues de mi cuerpo. Finalmente concluyó todo tipo de conversación provisoria y al momento del abrazo te rapté tomándote, como venía tramando, entre los pliegues del un lado de mi cuerpo. ¡Deberías haber visto mi cara cuando empecé a caminar rumbo a mi casa! ¡Vivís tan lejos mío! Y vos ahí, ciertamente cómplice, entre mis partes, sin decir nada, esperando que te libere. Yo caminando, y caminando. El tránsito me hacía detener en cada esquina sucia de esta ciudad que no conozco y nunca voy a conocer. De tanto intentar pasar desapercibido seguramente alguien notó que algo me traía... y justamente, ¡te traía, te traía conmigo! Ya quedaba una cuadra por cada dedo de mis manos. Fui mordiéndolos con fuerza, porque el dolor no se olvida, y así no podría equivocarme cada vez que alcanzaba una esquina. Finalmente llegué a casa, sufriendo enormemente por las manos y por la ansiedad de lucirte cerca mío. Apagué la luz, para que no te encandilaras al salir, estiré mi piel y apareciste. Ahí estabas. Conmigo. Dormí con vos y, como siempre pasa, al amanecer ya no estabas. Cada vez que te extraño miro mis pliegues y hago de cuenta que estás ahí, quietita, queriendo salir, y me cuido de no fijarme muy seguido que no estás...

5 comentarios:

Panza dijo...

Ok.

Si yo fuera esa mina después de ese texto me caso con vos, compro una casa, un perro y te sirvo el desayuno todos los días hasta que me muera.

mbb dijo...

como dijo john Lennon, "...everything is clear in my heart..."
bonito texto primo, me gusto...

María dijo...

:(
Si yo fuera esa mina, no vivo con vos porque no, porque no se puede, y vos me escribís eso y me hacés sentir triste tres, te mando a la mierda.
Claro que Pío sería una de esas mujeres que no tienen personalidad. :P
Buen texto, Fran, me gustó.

Anónimo dijo...

quisiera saber qué o quién llevabas. ja. hacía un tiempito que no pasaba por acá. me encanta leer junto.
ayeltim.

Anónimo dijo...

Es hermoso.

 

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