viernes, 18 de julio de 2008

dispútanse mi pasado
entre un puñado amargo de recuerdos

las nubes esas a las que nunca ví una forma
la pelusa de una abeja enchastrada con miel dulcísima
el perro viento que apagó mis drogas
la ropa sucia con mis drogas
el adjetivo que no encontré para traerte a que te fueras feliz

¿y ahora?
¿qué ocupa el presente que se va
el que se fue?
¿qué poema
tendrá la suerte de ser cronista en el futuro
del momento incierto en el que escribo?

miro un pelo
un pecho
un cuerpo en general
y le grito al oído a lo que me hizo
¿por qué yo no puedo amarme?
¿cómo es que no puedo verme al espejo
libremente
sin que nadie me observe?

¿cómo?
¿por qué?

4 comentarios:

Elena dijo...

Hola, Franco, como te contesté allá en mi blog, pero no tengo idea si has vuelto, te dejo
a- constancia de mi paso
b- la idea de una alegría al saber que gente tan joven como vos, se piensa y se escribe así
c- el deseo de que persistas, y el aliento para

Que fluya.
Un abrazo.
Elena.


pd: estás linkeado.

francisco dijo...

Una introspección muy lírica. Sí señor.

María dijo...

No sólo es muy bueno, sino que al mismo tiempo es muy vos. No subestimes la importancia de ese equilibrio.
¿Para cuando una exposición literaria de Franco?

Suspirante dijo...

Sublime, pero ciertamente, al terminar, volví como atado de un elástico hasta donde decía "perro viento", simple y amable...


Suspiro...

 

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