miércoles, 23 de abril de 2008



Yace, pace o nace a veces
en un reco-veco particularmente oculto
bajo la sombra escondida de un peligro
un escritorio sobre el que nadie escribe
un escritorio que está furioso
furioso como toro recientemente castrado
o como la vaca, por la castración del toro

el escritorio furioso se aferra como sierpe
a la idea o utopía de recibir caricias
del grafito de un lápiz poemático
pero quien debería hacerlo está muy ocupado
todavía
masticando la pena que le quitaría
la blancura de las hojas
que quitarían la furia del escritorio furioso

que espere, quietito, como en clausura
en medio de libertinos, envidiando,
que todo dolor en cuerpomente sensibles
acaba acariciando la espalda preciosa
de escritorios furiosos
que tanta falta hacen

3 comentarios:

Panza dijo...

Te re banco Franquera, buenísimo poema.

Ana Barrera. dijo...

me encanto este espacio

María dijo...

"O como la vaca, por la castración del toro" jajaja. Me parece que los elementos que comparás son de naturaleza diferente.

Me gusto el final, me gustó la caricia del lápiz sobre el lomo del escritorio, me gustó que tarde o temprano vaya a pasar.

Un beso

 

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