lunes, 28 de enero de 2013

Deseo el silencio. Pero no por desprecio del ruido. Es que solamente alguien de incuestionable virtud sigilosa puede escapar en medio de la noche y convertirse en adúltero, en transgresor criminal que vuelva con la boca llena de sangre y propicie el beso del delito con la excusa de no haber sido percibido. Tu beso culpable, viajante de la noche, tu abrazo con restos de otro cuerpo sensibilizándome con las astillas de la prohibición violada. Deseo la huida, el horizonte de la pérdida no puede faltar, porque ¿qué valor encontramos en quien no tiene otra opción más que quedarse? La lujuria que se mantenga contenida en su recipiente, ¿quién, por Dios, quién, la quiere?

7 comentarios:

Varios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Varios dijo...

solo para agradecer porque me ayudaron, vos y muchos, con sus escritos y mis lecturas a animarme a hacer lo propio y encontrar algo de calma.

Airun dijo...

En el silencio encontrarás más compañía de la que puedas llegar a imaginarte. Te animo a que lo encuentres, porque todos lo tenemos.

Gracias por compartir tus sentimientos. Muchísima suerte. Un abrazo.

franco dijo...

Airun! tanto tiempo sin saber de vos! qué alegría! ojalá estés muy bien! y muchas gracias por pasar por acá!

De poesia y otras cosas más dijo...

"tu beso culpable..."
estoy visitando tu blog
y se me hace muy interesante.

Mateo De Luca dijo...

conocés el poema de salinas "a ti solo se llega por ti"? (http://goo.gl/6NFpt)

Nuria Barea dijo...

De eso se alimenta el dios Onán, desde luego.

 

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