lunes, 10 de agosto de 2009

maría julia me vino a visitar o a irse sin alquilar un saludo al entrar a casa y devolerlo al salir
dijo que se quería probar una mortaja y que le interesaba aún más conocer
cómo encajaba su cuerpo con el de un hombre y que eso le interesaba menos
asi que nos casamos

nos cansamos del ruido que salía de la jaulita
y del animal que se ponía huesos en la boca y ladraba y movía la cola
siempre que le dijeran bobby
nos cansaron los viajes en máquinas de cuatro ruedas y tanto humo
de mi casa hasta su casa, tan lejos antes y tan cerca ahora que la recuerdo
entonces nos separamos

separamos las vestimentas que no nos volveríamos a quitar
los muebles donde desde ahora claro sólo se apoyarían las cosas de uno de nosotros
y olvidarían la solidaridad e inventarían el duro chau perfectamente barnizados
de la jaula se llevó la puerta y del animal la comida y de la máquina nada

dijo que le quedaba linda la mortaja
por teléfono lo dijo yo tengo mis dudas
pero que no la iba a usar nunca gracias a mí
porque aparentemente yo era el único que la podía matar
y ya no me dejaría saber nada de ella

4 comentarios:

poeta agricultor dijo...

Una mujer. O no.

V a v o dijo...

Scorza: "Contra el viento el poeta nada puede"

V a v o dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Uuuh, chamigo, qué triste. Casi diría que es el poema de un adulto (viste que son más tristes, más resignados).
A las personas que escriben bien el Estado debería pagarles para que escriban hacia la felicidad y no hacia la tristeza.
Beso cuis en una jaula.

 

Copyright 2010 Con la yema de la lengua.

Theme by WordpressCenter.com.
Blogger Template by Beta Templates.