martes, 8 de junio de 2010
yo, más cerca de mí mismo;
afuera tú, hacia la tierra,
yo hacia adentro, al infinito.
(Juan Ramón Jiménez)
El orden de los dolores no aletea el producto llamado cárcel, aunque la intriga era una lanza que crecía desde el piso debajo de sus pies. Sabía perfectamente lo que estaba por pasar.
Antes de ser incomprendido, salió volando.
Después, fue incomprendido.
domingo, 6 de junio de 2010
Es de noche, se llenó el estante de las horas del día, no cabe ningún animal.
Dice Sol-Salida: adiós, ha muerto un niño. Su cuerpo es tan pequeño… lo queríamos mayor para fertilizar más, para tener más cenizas.
Corrimos las hojas de una revista sin parar. Nada nos importa del contenido. Necesitábamos sentir que dependía de nosotros el frente y el revés de algo.
Dice Cable-Pájaro-Nexo: adiós, ha muerto un niño. Quedan sus pies marcados en el piso, el registro del tamaño que fue, cambiante, y ahora tiene el peso del nacimiento tapándole los pulmones.
Dice el Ala-Crecimiento: mi quietud es caída. Agítenme como una mano que está siendo mordida por un perro alto como un ombú.
Tanto especial perdiendo el tiempo. Dije especial pensando en alguien, perdiendo pensando en hoy y tiempo con una aguja clavada en el Caravaggio.
Dice Huella-Pasado: todo lo anterior es aguja, toda aguja se hizo antes de ser clavada. Darse vuelta es masoquismo consentido.
miércoles, 2 de junio de 2010
Era selva. Lo transitable tenía dos raíces, o tres. La primera, lo que se hacía transitable a fuerza de quebraduras de ramas que dejarían de ver la luz que sus hojas transformarían en vida, rotura de verdor para paso, empero, enclenque. La segunda era seguir por el camino que los animales ya habían hecho para su propio traslado, incluídas las emboscadas: "por acá es seguro", gritaban los osos desde atrás de los rugidos, las melenas y las piedras. La tercera no podía comunicarse, y hubo quien negó su existencia, pero, casualmente, se trataba de alguien muy avezado en su arte, en la inexistenciación de todo lo que servía para sentir caliente el cuero del cuerpo, por lo que pasaremos a ignorarlo desde la más insigne solemnidad, por motivos didácticos y por amor a la vida.
Es la selva. Este manuscrito es su manual de instrucciones. Todo este pullover de árboles que parece tejido por mi abuela es, hoy, un mapa del tesoro con dos cruces, los mencionados vos y yo, el ángel por delante.
Este ritual no puede tener un sacrificio humano, quedamos tan pocos... ¡pero, alerta! Puedo hacer cualquier cosa con una máscara y casi cualquier cosa sin una máscara. Por esto, sugeriría un cambio drástico. Como el golpe de una puerta en medio de la oscuridad cuando acabás de despertarte con una lucidez escalofriante. Te espero con un cuchillo abajo de la almohada, para cortar la noche -que no era la selva- al medio y ver si sangra, y si estás en esa sangre.
sábado, 29 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Hoy lloré al leerte. Sentí que eran mis lágrimas sobre el papel y que las letras salían de mis ojos con tristeza (¡eran las manos del pintor dibujándose a sí mismas, eran las figuras imposibles!). Decía yemas, puente, río y conocerte. Eso es lo importante.
Sonríe perfectamente con el cuerpo hipnotizado: el infierno está adentro.
El muerto devuelve el favor mediante la palabra.
Incendié todas las creencias y no alcanzó con ese fuego. Seguí teniendo frío.
Así quedamos,
como una sombra
pegada a la pared que se cayó.
Lo supe al contemplar la escena en la que estaban llorando miientras miraban sus dientecitos en tu plato, como adornado con granos blancos de maíz, llenos de calcio y esmalte. No abrían la boca, lo tenían prohibido.
Les habías dicho que si lo hacían les arrancarías los dedos de los pies.
No me animo a denunciarte. Tengo miedo.
Quería matar el silencio que había matado ya a muchos miembros de su familia. Retorcerle el cuello de un grito. Arrancarle el poder asesino tirándose al piso desde arriba de la mesa en la que le pisotearía la comida. Matar al silencio quería. Antes de que fuera demasiado tarde.
Eran fríos los huesos del fantasma. Estar rodeados de algo invisible los congelaba, señores. Como todo hielo, al tropezar se partieron todos. El fantasma se derritió. Es un charco de sangre.
Se me aparece ante los ojos la cara de quien creo que quiero ver las piernas desnudas. ¿Qué está pasando?
Pizarrón de luz: mis letras solamente hacen sombra. Mis ojos no ven en la oscuridad. No puedo saber lo que digo cuando escribo sobre ese cuerpo brillante.
jueves, 27 de mayo de 2010
Alguien me mira a través de mis ojos y grita con mi voz en la puerta de entrada a mis oídos. Quiero tocarlo y siento que me toco. Me toca y siento que muero, que recuerdo. Doy el primer paso: le hablo, son mis palabras las que escucho y a la vez lo que no entiendo. ¿Es la primera vez que esto me pasa, que esto me pasa, que esto me pasa? Hago lugar con las manos entre cada intento de paz, es decir acomodo la almohada silenciosa que protege los términos de romperse entre sí, me acuesto con un presentimiento de ya saber lo que sucede.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Llamo, busco al tanteo en la oscuridad.
No me vayan a haber dejado solo,
y el único recluso sea yo.
(César Vallejo)
Miércoles, 10:00hs
Veo por el ojo de la cerradura que la muerte frena su auto frente a mi casa y deja parte de su equipaje al pie de mi puerta.23:00hs
Todavía no vuelve nadie de mi familia. Me preocupa casi cualquier relación posible entre los hechos que ocurrieron hoy. Dijeron que vendrían a almorzar.
domingo, 23 de mayo de 2010
viernes, 21 de mayo de 2010
“¿No notas en lo que escribo que anochece?”
(Miguel Ángel Bustos)
Hago con mis costillas una jaula para cada letra del recuerdo de tu nombre.
Si no puedo decirte, la palabra duerme, la dejo dormir.
Entonces ha pasado el cuerpo por tres etapas:
cuando imaginado: lo demás se oscurece
cuando se contorsionaba: fui nada
cuando desapareció: el tiempo se convierte en parasiempre, los dientes se trizan, codazos en los ojos, cardos por la nariz, etcétera.
Hay lugar para todo en otro planeta. No me olvido que soy de agua y voy a pedir que sea tarde cuando me hagan volver a ella.
martes, 18 de mayo de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
No me mientan. Yo sé, digan lo que digan, que si yo te viera, témpano al fuego, y te preguntara, rigidez del diamante arrojado a la azucarera, si te imaginás un otoño distinto a éste que baila alrededor de las casas y lo demás, un otoño divertido, en el que los troncos de los árboles se pusieran verdes y se fueran cayendo de a poco, dejando las hojas y las ramas flotando para que juguemos cuando no estemos desnudos componiendo, vos contestarías que sí, que lo imaginás claramente y que hubiera sido un plan mejor para Dios, pero que si lo hacía, nosotros imaginaríamos este otro otoño marrón y ventoso.
Yo sé que con vos aprendo qué cosas perdonarme a mí mismo, qué abrigo usar, por qué dormir. No termino de entender las mentiras y me despierto pensando en países, sabiendo que no me gustan, en música, que sí, pero no la puedo tocar para que me toque. Todo esto no se puede estudiar.
Lo pienso y dejo la confianza intacta en un lugar seguro, la dejo moviéndose viva en la viva boca de mis hijos, como un gusano que muere para que florezca otra generación de pájaros.
I wonder if you'll ask.
viernes, 14 de mayo de 2010
afirmación definición
sobre lo posible en internet
ahí están los fantasmas de siempreatrás
lugar al que no se puede ver girando la cabeza
no es obligación, es potencialidad que se actualiza
¿por qué leo a esa persona?
¿por qué podría leerme alguien que sufre al leerme?
a veces pareciera que buscamos sentir
que ambos podríamos citar lo mismo
abajo del título de un poema nuestro
con el dolor entre codos codo a codo
martes, 11 de mayo de 2010
lo vivo se hace huevo
piénsese en el cambio de esplendor:
del color que muestran las flores
al sabor de la miel: ¿vehículo?
el vuelo, parte del cuerpo
¿camino emprendido?
la poesía, pensada desde otro país
con un gobernante
un gobernado
un paso que se da,
con la sonrisa en la espalda:
despedida de aquel saber
¿era saber? era saber
¿futuro? complemento
conocer la palabra simbiosis
en carne propia:
encerrar
ahí
eso
junto
lunes, 10 de mayo de 2010
¿qué persigues?
-cuestionador indómito
una luz que no se apaga
una luz que nos apaga
-¿luz porque muestra
luz porque enceguece
luz?
-porque brilla
cuando brilla todo desaparece
-¿y antes
dónde estaba
sobre qué por qué?
-sobre el por qué de la palabra
sobre las vértebras de la paciencia
sobre el talón de aquiles de la ansiedad
sobre el miedo a las cartas
sobre el furor de la arena
sobre el fuego de mi casa incendiada
sobre todo
-¿y sin la luz?
-todo sin brillo
-¿sin mis preguntas?
-mi camino
domingo, 9 de mayo de 2010
mas nadie la ha visto.
Es un grito que fabrica sueños,
lo que se olvida o padece por conocerse.
Con esa linea dibujó il Caravaggio los dedos del incrédulo,
que entraban,
buscando.
De esa linea es la hamaca en la que juega
mi hermano que respiró poco tiempo.
Alcanza para que el poema quiera decir
lo que no puede, esa línea
de fuego,
de esfuerzo por cruzarla, por localizarla,
por preguntarle, por entenderla, por abrazarla,
por sacarla de mi cabeza, por meterte en mi pecho,
porque un presente alegre no pide nada después,
sino que la línea descanse, y, tal vez,
como alguien dijo, que la línea duerma
un rato, como los muertos, es decir
sin
sueño.
La línea es algo que
puede tocar
sin ser tocado.
sábado, 8 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
sábado, 1 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
(Emil Cioran)
La carne debería desprenderse de los huesos solamente tras la muerte o en plena cirugía cuando se quiere seguir viviendo, no durante una vida apacible y mediante la vía horrenda de las malas noticias, no a causa de los datos que se reciben como picotazos de un pájaro que solamente conoce cánticos de extremaunción, baladas leprosas en violines a los que probablemente se les pueda encontrar una cuota de culpa en la melodía que vibran.