domingo, 27 de diciembre de 2009

Todos lo veían, no por tener la intención de verlo, sino porque estaba a la vista, y todos abrían los ojos de vez en cuando entre cada jornada de parpados cosidos. Se preguntaban si siempre se habría comportado bien, y en este caso intentaba portarse mal, o si siempre lo había hecho mal, y tenía miedo de que su rutina sufriera cambios.
Hasta donde sé, mucho no le importaba ser visto. Podría preguntarle, pero eso te dejaría sin posibilidades de preguntarle sin que se irrite por contarlo todo más de una vez, es tan irascible, somos tan distintos...

domingo, 20 de diciembre de 2009

Ganar la apuesta, ese lugar tan preciado por los puños ávidos de letras g mayúsculas al por mayor, quedaba a un costado y al otro del rincón, siempre con la pared negándose a darle la mano a la espalda.
"Lo haremos", pensaban todos, y caían de sus narices arrepentimientos (no era la primera vez) y ansiedades (ya había sido la primera vez alguna vez y ellos dale que dale, repetían).
El perro era lo único de la escena que no merecía ocupar espacio en la narración, todos sabemos que no entienden de metafísica y que nunca van a tener catástrofes judeocristianas ni mesías, salvo que los nombren así, ni mucho menos prestarle atención a algo que no sea una meada, pero, ay, de esa noche: los gatos se transformaron. Sería tan hermoso hablar de ellos, que hasta podría desplazar el centro de atención localizado en mi familia y ponerlo con pinzas al rojo vivo sobre la piel tan digna de los que comen ratas. No, la sagrada familia ahí estaba, dispuesta para mí.
"Quiero mi vaso", gritó un tío, el que nunca podía usar las cosas de los otros, a lo que mamá contestó "te lo hubieras traído, hoy te morís de sed en el viaje de regreso o, si no, nos arruinás la fiesta, y creo que sabés lo mal que nos harías si no te morís; traer tu vaso era cosa tuya". Asintió él. Algo pasó en sus manos.
"¿Cundo empiez l fiest en ést fiest?", preguntó un primito, seis años y meses de sobrevida, con parte del alfabeto caído al igual que algunos de sus dientes frontales. Sus padres, más tíos, eran pretenciosos y creían que si le enseñaban a expresarse con menos letras él podría cambiar el mundo, moverlo hacia la izquierda astronómicamente, y que no se saldría de órbita. Papá siempre les dijo que no se les ocurriera intentar, o él mismo iba a volver todo como estaba, para salvarnos del incendio de conciencias. Al nene nadie le prestó atención, y bien que hicieron. Les caía tan mal a todos, encima, ¡tan feo!, por cada diente que se le caía le crecían las clavículas más aterrorizantes. Quedaban en el pesebre solamente cuadrúpedos dispuestos a estrecharle un abrazo.
Llegó la comida con una sonrisa en el repulgue, y todos (los que podíamos usar cualquier vaso y el que se sacrificaría por el bien de todos los que podíamos t...) brindamos (uno como pudo, los demás a la manera corriente). Comeríamos convencidos de que los molares, esa noche, funcionarían de maravilla porque alguien desaparecería para que los festejos pudieran seguir para siempre. Era el enviado que por siglos y siglos habíamos estado esperando, y estaba dispuesto. Entonces apostamos. Queríamos saber quién era capaz de predecir por azar los cambios en el cielo. Luego de establecer posiciones, el dinero nos representaría durante todo el tiempo que durara la espera.
no vayas a tropezar con algún recuerdo mío y caerte de mi nuca, eh...

martes, 15 de diciembre de 2009

cuando todos los poetas de la historia no son
sino apenas una lista interminable que no alcanza para nada
y todas las personas no poetas vivas y muertas
se vuelven por mi culpa o no un balde sin fondo que me tiene en el fondo
mirando hacia arriba
es cuando de verdad desearía convertirme en una piedra
que no sienta o sí sienta
que por lo menos sepa no esperar nada
o volverme un imbécil perfecto capaz de funcionar
sin que hasta la impresora me demuestre el asco que me siente
haciendo su mejor intento por electrocutarme
y cada cosa de la misma forma o de otra y con cualquier nombre haga lo mismo

viernes, 11 de diciembre de 2009

y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás*

y que te acaricie con fuerza un camión
o te raspe la sien algún proyectil
te cuente un secreto un cuchillo que ábretesesamo en tu vientre
etcétera

como una regadera que la hierba hace que vuelva a brotar
y ahora todo es campo ya

*los versos en cursiva pertenece a La vereda de la puerta de atrás, de Extremoduro
Mucho no importa:
Juramos nosotros con
Las iniciales del nombre/

que niega
la huella.

Al principio,
después nada

¡Krishnamurti, Krishnamurti!
Cae el telón
hasta la mitad.

Alguien todavía se asoma,
ya vendrá el tiempo de los aplausos
y los actores se quebrarán al medio
para devolver la ofensa.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Peste dura clavada en la pared
enfermando tu chau a mí.
Eso imagino con los pies bien puestos sobre la cabeza.
Mi tierra se quedó en las vacaciones,
en un lugar inundado, en un campamento en contra del cuerpo.
Ahora te sos sin referencia a mí,
y debe ser eso lo que mejora mi letra,
con algo se tenían que desquitar las manos
con las que me agarro la cara
y me trazo países en los labios para que los nervios coman de a poco,
para que aprovechen cada rincón,
para no comermme entero en una sola mañana como la de hoy,
que de pensarte nada más ya me quedan pocos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Quiero un gato, la rama a la que le sacarías una foto, lo que hay adentro del marco de una puerta y una copia de esto, menos la puerta. Con todo eso dando vueltas, música, quiero un globo gigante que tenga un hueco para entrar y uno para desinflarse. Entrar y que todo se vaya haciendo más chiquito para siempre.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Me veo en el whisky, en una botella de la cual se puede sacar todo pero a la cual es imposible rellenar sin destruirle la boca. Me sirvo en un vaso y me trago.

viernes, 4 de diciembre de 2009

ni te cuento el dolor que sentí cuando me enteré
de que la grandeza había pasado por el cielo como un arado
y a mí me sembraron donde nunca hubo surcos, encima
lejos de todas las piernas hasta mías

jueves, 3 de diciembre de 2009

estás relativamente distinta,
como si ya no te brillara
la probóscide

martes, 1 de diciembre de 2009

Busco algo, palabra o no, de lo que no me quiera deshacer tan rápido, tener contra el puño un granito de arena -piedra vieja maltratada por los charcos sucios- con la que decirte.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El pelo de mi imaginación
sube a tu cuerpo, corazón, esta idea
es la lengua que te moja, es la órbita
de las pestañas
que protegen alguna pausa para los ojos
o para lo que ves, parada en tu horario, es también
mis vocales que te llegan consonantes, porque abro tan poco la boca
solamente para vos, parado en mi vestuario, en mi rincón,
salpicándome las órbitas, mojadas por tu lengua
salida de una idea, vaya locura del buen gusto
y caricias alejadas y te quiero aparecé devolveme las pausas, gracias,
todo esto es tan raro, tan raro como aliviador.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Poder: si no me gusta la forma de tus labios, te cortás un dedo y me lo dejás por abajo de la puerta.

martes, 3 de noviembre de 2009

¡! ¿Sabés qué es lo peor? Que pensarte todo el tiempo, haciendo llegar tarde el parpadeo de día o quitándole los caramelos de la boca de la noche de cada día de la semana de la escalera del año a los sueños, burlándome de una pesadilla en la que se muere mi hermana -nunca pude olvidar eso, es más, después, mucho tiempo después, no tengo idea cuánto, soñé con que me llamaba por teléfono y hablábamos yo llorando y ella con una voz preciosa, aunque muerta-, en fin, dejando de lado todos y cada uno de los rincones mirando el rincón que me ofrece el universo y la perversión del pañuelo que lleva siempre colgando del cuello justo encima de la piel reseca de teorías, estoy demasiado cerca de volverme loco.

¡! Si mañana te viera adelante mío y con el piso abajo de los pies, no tendría manera de distinguirte. ¿Se te ocurre que me tocarías? ¿Y cómo sé yo que el tacto no puede alucinar? ¿Que un vecino me diría que por primera vez tiene ganas de saludarme, y que no le caen mal mis altibajos emocionales, siempre seguidos, siempre, de algún exabrupto, no vale la pena aclararlo? Puede ser la imaginación del oído, un mensaje que quiero que llegue y nunca llega, y desde al lado de mi casa sacuden bolsas llenas de no sé qué cosa será eso desagradable que inunda el patio desde el que miro el cielo a ver si alguna vez se te ocurre caer justo cuando tengo listos los palos frágiles que me salen de los hombros y de donde crecen uñas todo el tiempo y tengo miedo de que sean tan pesadas que me hagan caer y me lastimen más que. Con todos los sentidos lo mismo.

¡! Ni siquiera puedo saber si tengo miedo de volverme loco o ya me volví loco y el miedo es a otra cosa, o a notar cómo estoy ahora. ¿Por qué escribo, sos capaz de decirme por qué escribo?

viernes, 30 de octubre de 2009

Yo no tengo luna. Atrás de mi luna hay un caballo que cabalga sin patas y fecunda sin tomar hembra. Su nombre no se puede escribir, por más alfabético que sea el olor (no me animo a dibujar la letra del olor). Tampoco tengo sol, pero los rayos calientan al revés todas mis plantas, mis insectos suyos. Soy como ellos: verde, verde, con ala y ala, sin esqueleto y con ideas.
Vuelo alrededor del caballo. Vuelvo cabalgando su llegua.

martes, 27 de octubre de 2009

El mundo conspira contra los enamoradizos que conspiran contra el mundo.

domingo, 25 de octubre de 2009

hay varias clases de tristeza

una es ganar un premio
y después no animarme a mirarte

sábado, 24 de octubre de 2009

dame, amor, un buen maltrato,
sentirlo sin motivos ya empieza a doler demasiado
Nací pato,
y terminamos la oración con pájaro y
naranjas cocidas, es decir, alimento humano.
Agreguemos: al principio no hubo verbo sino graznido.
Tuve por momentos un ala en el aire y la otra
y la otra en la tierra. De aquí se ocncluye que
no provengo de un huevo, y que, al salir del vientre,
lo hice de costado, por un lado, y que me duele el cuello,
por el otro (el otro es el cuello torcido por esa rareza
de nacer sin línea recta o fatal destino corto entre dos puntos).
Hay mucha tierra en el aire y, entre la tierra, en el aire,
viento. El horizonte pretende ser un alpinista. Hasta aquello tan
lejano tiene ganas de conocer el cielo, de conocer el vacío de santidad
más alto de todos. Digo esto porque nací pato, porque tengo pies palmeados y nado
buscando tragar peces vivos y me disparan. Si no, no podría.
Sería un oficinista prosaico o un empresario co una métrica demasiado rígida.
En el mejor de los casos, un horrible perro, por lo fiel, por ese miedo con cuatro patas
de perderle el rastro al dueño, al amo.
Volviendo al tema anterior, ¿el aire nunca va a bajar, mierda?

lunes, 19 de octubre de 2009

A esta altura, ya debemos estar hablando idiomas distintos. Voy a probar con la paz.
No, mejor no.
Un actor se viste de su papel. Creo que acá el vuelco es mayor. Verte desnuda no es verte desnuda, sigue habiendo ahí un disfraz. Sale ese disfraz, y otro. Hasta los gritos tienen ropa de rol y no carne de sudar. Por eso no es momento de probar con diplomacias o más patologías de catálogo oficial y legislación avalada por ambas cámaras, mayoría absoluta y a vivir de acuerdo o te regalo barrotes de hierro con filtro de rayos uv para que te pongas en los ojos, con o sin sol.
La paz sería otra cosa, una guerra de placeres.
Pero no, mejor no. Mi memoria llega hasta tu tercer o cuarto nivel de embuste.
¿Una propuesta para no odiar esa artificialidad? Salvando a tu madre, proponiéndote como una piel de víbora caída y adornada y llena de palabras que no sabés qué significan ni qué es significar. Nos pasa a todos eso de las palabras, lo otro no.
El saludo se desprende de las premisas, es un razonamiento válido.
El mejor de los marchitarse para vos.

viernes, 9 de octubre de 2009

tu palabra no cae desde el cielo, viene desde más arriba y le pega en la cabeza al cielo antes de caer a mis brazos
te dije que el corazón se me arañaba contra las costillas; bueno, ahora tiene marcas, como donde me quemé con la púa apenas te fuiste (y me pregunto si no activaste el fuego cuando subiste un pie al colectivo y me pregunto y no me respondo... no habla ni la cicatriz que por suerte quedó)
el corazón también jugaba latiendo desaforado a romper pedacitos de pulmón como un nene que juega con las bolsitas llenas de globos y me quedé sin aire
hubo café para siempre y ¿será que tenés a la poesía de sombrero y cuando te lo sacás para saludar a la gente no te lo sacás y yo me quedé triste por saludarte mal?
yo me acuerdo que unos patos se pusieron nombres de dos mil quinientos años, nombres arrugados, cínicos y con escamas, como las carpas que comían pedazos que les tirábamos desde el puente -¡estábamos sobre el agua como jesús pero sin mentir!-
para mí la noche salió ese día desde el lago, y desde la oscuridad de los árboles -te asustaste cuando te lo dije, también me acuerdo- podían estarnos apuntando con un arma -¿te acordás de esa parte, en la que yo pensaba en abrazarte y vos no sé en qué pensabas?-

lunes, 5 de octubre de 2009

decime cómo volverte loca, y lo voy a tomar como una propuesta

domingo, 4 de octubre de 2009

va a salir un relato de una enumeración
como si del calendario salieran días

mientras decía eso no pensé, no estoy loco, que por decirlo lograría suspender momentáneamente la salida de los días del calendario, cosa que sí sucede, es que, en realidad, lo que quería era prenderle fuego al calendario para que salieran días más calientes, pero si le prendía fuego, alguno se iba a quemar (digo, algún día, o alguna persona, vale por cualquiera de las dos), y yo me quedaba sin uno, o una (puede ser una hoja hembra que representa un día macho, total otros idiomas no tienen género y todavía conservan su pito y su recipiente, al decir de Flor, pero esto no es para Flor, esto es)

un papel en vacío, una manzana, tinta roja, una no luz
dientes, una foto, el deseo de un recuerdo, una luz
perseguirme, saltar, un hueco, un golpe, no decir chau

lo curioso es que solamente los últimos cuatro están en orden cronológico. técnicamente... no, mejor no. va de nuevo.
no técnicamente, yo sabía que el hada ignorante de magritte iba a apagar todo (la no luz), entonces no la llamé y entonces... y entonces... la claridad se salvó (la luz). por eso pude verte como pájaro (la foto) y te quise abrazar con la boca (dientes, si tuvieras más pezones tardaría más) y revivir una mentira occidental y cristiana (manzana) (si lo hiciera, no querría olvidarme, acá viene el deseo de un recuerdo). lástima que no se me ocurrió ir a buscarte (perseguirme), sino agarrar un árbol muerto y aplastado (un papel vacío) como la masa que agarra mi abuela entre su dulzura cuando cocina pastas y se me ocurrió, también, y muy importante, saltar (saltar), en el hueco de todo este minuterío materia prima del afilador (un hueco, pero como un cuchillo), con la otra orilla más lejos, a cielos de distancia, entonces me caí mucho, hasta ayer estoy cayendo (un golpe) y, sobre el último item tengo mis dudas. no sé si eso va a pasar o no (no decir chau).

jueves, 1 de octubre de 2009

Se cuenta que el joven dormía mucho, como si no quisiera despertarse antes de soñar con alguien con quien no podía estar.
 

Copyright 2010 Con la yema de la lengua.

Theme by WordpressCenter.com.
Blogger Template by Beta Templates.